Acercate.
Es hora de que nos sintamos huecos por dentro. 
Veo tu caparazón, y el aire que acumulás en el interior. 
Toco tu cáscara dura a veces, suave otras. 
Se te hunde la piel al ser un frasco vacío.
¿Dónde quedó tu alma? ¿Quién se la llevó?
Si va a volver, avisale que la mía se cansó de esperarla y se transformó en nube.
Abandonó a un cuerpo inerte que sólo tiene voz y memoria, como vos la abandonaste a ella.

Comentarios