Cómo asesinar un alma rota (manual)
Destrozame.
Acariciame con un cuchillo suavemente el contorno del alma.
Que el filo agudo roce con deseo toda mi sangre.
Empezá a dar vueltas con el arma en mano, alrededor mío, siguiendo los pasos uno por uno.
Levantá el arma, de a poco, para no asustarme; no vaya a ser cosa que me paralice y te termine odiando.
Poco a poco, andá con pasos más lentos, con la mano en alto ya,
miráme a los ojos directamente y comunicate conmigo a través de esa mirada hambrienta.
Pero no te atrevas a apartarla cuando grite mi interior al clavarme tu indiferencia.







Comentarios
Publicar un comentario