Ruego a Dios (si es que existe
ser tan poderoso en el mundo)
que logre parar las lágrimas
que por mis mejillas corren
cada noche y madrugada,
apenas te alejás de donde estoy,
y se guarden hacia adentro.
(ya poco me importa quién
será capaz de solucionar
mis delirios de medianoche)
que me quite de este sufrimiento
al que no me he entregado,
ni he dado permiso, y aún así
me ha de tener de rodillas.
explicaciones sensatas y
razones no tan leves de
qué caminos he tomado
para terminar donde
me encuentro una vez más.
quien por motivos divinos
me has encarcelado
en esta tortura volátil,
que me sueltes, me liberes,
si es que realmente
tus propósitos son en vano.







Comentarios
Publicar un comentario